martes, 7 de diciembre de 2010
Y simplemente pasa que tengo ganas de verte.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Diciembre
martes, 23 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Fuck
miércoles, 10 de noviembre de 2010
El día después
viernes, 1 de octubre de 2010
Imaginación
miércoles, 29 de septiembre de 2010
La columna de Zabo: vosiyo | Diario Z
Éramos extraños. Vos y yo éramos extraños. No sabíamos nada el uno del otro, pero eso te alcanzaba para no soportarme. El trabajo nos obligó a conocernos. Me intentaste boludear, yo no te dejé. Creo que a partir de ese día nos empezamos a llevar bien. Yo pasaba apurado por la barra y te pedía que me vayas preparando algo, que ahora lo venía a buscar para luego irme apurado dando la imagen de que tenía que solucionar algo importante que estaba pasando en la fiesta, y en realidad sólo intentaba que mis dos parejas de esa noche se mantuvieran en pisos diferentes.
Te hice reír. Me hice fan de hacerte reír y eso a vos parecía no molestarte. Hasta a veces me daba la impresión de que necesitabas reírte más. Empezamos a llevarnos bien, no querías admitir que antes me odiabas y me mirabas mal, pero yo lo sabía. A los dos meses nos divertíamos mucho hablando pavadas hasta que un día en que yo tenía los cables pelados te pregunté si éramos amigos, mi amigómetro venía descalibrado por dos espantosas situaciones pasadas. Vos contestaste "supongo".
Un jueves me decidí y te envié un mensaje que decía "¿Qué hacés mañana?", vos sólo contestaste "¿Por?". La ley de la intriga me obligó a tardar mucho en contestar y tu impaciencia te obligó a enviarme otro "¿Por?". ¿Te acordás? Yo te contesté que si se suponía que éramos amigos debíamos vernos, que eso es lo que yo hago con mis amigos. Dijiste que te parecía bien, que nos juntáramos en la casa de una amiga tuya a tomar algo. Pero nos tomamos todo.
Caminábamos por Santa Fe, vos ponías músicas desde tu celular nuevo y yo tenía ganas de revolearlo debajo de un camión de Cliba. Paré a comprar puchos y un cartel me invitaba a regalar un bon o bon por la semana de la dulzura. Compré uno y te alcancé, habías tomado tanto que ni te percataste que yo había desaparecido por un rato. Saqué de mi bolsillo el bon o bon y te robé un beso. Digo "te robé" porque me abusé de tu estado y del mío. Después de la exitosa transacción paré en otros cuatro kioscos y compré una golosina en cada uno de ellos. En el quinto compré una caja de bon o bon y te pregunté: "¿Y por todo esto qué me das?". No, no garchamos esa noche, pero al menos te hice reír y eso me alcanzaba.
Empezó muy lindo todo. Confuso, pero lindo. Es una lástima que hayamos pegado toda la vuelta y volvamos a ser extraños que no saben nada el uno del otro (mentira, me encargo de saber todo sobre vos gracias a internet). Nada más feo que estar triste por alguien que te puso mal y que la única persona con la palabra justa para hacerte sentir bien sea la que te hizo mal en un principio.
NICOLÁS ZABO ZAMORANO REDACCIÓN Z
martes, 7 de septiembre de 2010
jueves, 2 de septiembre de 2010
Colección Frío Invierno 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
Que lindo arruinarse con vos
miércoles, 25 de agosto de 2010
Graveyard Girl

martes, 24 de agosto de 2010
Dieta
lunes, 23 de agosto de 2010
Estoy harta de que Zabo sepa describir TAN bien lo que me pasa
miércoles, 18 de agosto de 2010
Love
-Neil Gaiman




